miércoles, 14 de marzo de 2012

Un año después

(de mis diarios)
    14-III-11    Lunes
    (17:24)

    En Valparaíso. Enfermo. Llegué el martes pasado, resfriado, y en ello sigo. El jueves, al anochecer, el malestar decidió añadir a mi oído izquierdo a la causa, y ahí sigo, resfriado, sordo, tonto desde que vine. Dos días conseguí arrancarle al cuerpo para hacer papeleos, conocer a la gente de la cineteca y planear el ciclo de cine. Pero, quitando la noche del jueves, protagonizada por el dolor de oído, ayer y hoy han sido los peores días. Hoy pasé toda la mañana en la cama, por ejemplo. Mañana volveré al médico, estoy hasta los cojones. Desde el viernes no salgo, excepto a comprar pan este mediodía. Menos mal que la vista desde el salón es buena. Escaleras interminables, serpenteantes, cuestas empinadísimas, cientos de casas esparcidas azarosamente por el cerro. Toda ciudad se siente un misterio cuando se llega a ella, pero esta, además de eso, lo es de pleno derecho.

2 comentarios:

Carol dijo...

Ay Rubén, cómo reconozco a Valparaíso en lo que escribes... solo quiero volver... igual lo consigo. hablamos pronto. mil besos. Carol.

Rubén García López dijo...

Cuando quieras, siempre un placer saber de usté. Besos!